Aún no está claro cómo se desarrollarán las negociaciones salariales del año que viene. Mucho dependerá cómo cierre la inflación durante este año. Sin embargo, durante el año electoral, el Gobierno le quiere poner un tope a las paritarias y que las futuras subas no superen el 20%, una suerte de convalidación de la inflación del supermercado, más de la que mide el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El Gobierno nacional ha dicho ya que quiere atar las paritarias a los reajustes en las alícuotas del mínimo no imponible de Ganancias, tal como lo proyectó hace algunas semanas el estudio Bein & Asociados.

Sin embargo, la división entre los gremios torna impredecible el resultado de las paritarias que se profundizarán en marzo del año que viene. "En 15 días hemos tenido respuesta a tres reclamos", afirmó Omar Viviani, titular del sindicato de taxistas, enrolado en la CGT cercana a la Casa Rosada. Y enumeró una resolución que reintegrará fondos a las obras sociales, una baja en el mínimo no imponible y el llamado a diálogo para debatir el impuesto a las Ganancias de 2013. Sin embargo, en la vereda contraria el moyanismo buscará que las paritarias cierren en torno de un 25%, a tono con la inflación prevista para este año.